10 hábitos saludables que revolucionarán tu vida profesional

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Estoy seguro que los habitos saludables que voy a compartir contigo van cambiar tu vida profesional, marcarán un antes y un después en los resultados que tendrás y en tu sensación de felicidad.

Muchas son las personas que se han lanzado con su proyecto y me comentan que están más estresados, descuidados y desorganizados que nunca.

Seguramente te ha pasado más de una vez que estás tan absorto con las tareas de tu blog, que da la sensación de que el día ha volado y has descuidado las otras áreas de tu vida.

De repente…

  • Empiezas a quedar menos con la gente que quieres
  • Haces mucho menos deporte
  • Dejas de lado esos hobbys que tanto te gustaban
  • Se te pone la cabeza como un bombo tras tantas horas con lo mismo
  • Comes peor que de costumbre

Y después te preguntas… ¿Por qué me siento tan mal?

Comienzas a notarte más irritable, tu sentido del humor se vuelve más escaso y seamos sinceros, te sientes menos feliz.

Alguno podría decir que es cuestión de organizarse, de planificar bien y que el fallo está en saber priorizar.

Ojalá fuese tan simple, si bien hay parte de verdad en eso hay factores determinantes como tus emociones y pensamientos predominantes que son esenciales en todo este proceso.

Si hay algo que me chifla es saber utilizar nuestra mente y biología para crear automatismos con el fin de dar con escenarios más positivos.

Sin necesidad de tener que pensar, sino que tengas un sistema que actúe por sí solo y te traiga los resultados que quieras.

Por eso vamos a descodificar la naturaleza del hábito y utilizaremos una serie de hábitos saludables que te van a permitir acabar el día con la sensación de que has hecho lo que tenías que hacer y con un bienestar que antes no tenías.

¿Qué es un habito?

Según Wikipedia:

En psicología el hábito es cualquier comportamiento repetido regularmente, que requiere de un pequeño o ningún raciocinio y es aprendido, más que innato.

La mayoría de las personas no saben cómo establecer un hábito, tampoco conocen las características fundamentales de su funcionamiento es por eso que por más que intenta crear nuevos fracasan estrepitosamente.

Mira la imagen que hay a continuación

habitos saludables 5

Sí. Esa va a ser tu hoja de ruta para que tengas éxito en la aplicación de los hábitos que te voy a aconsejar más adelante.

Para los que no saben inglés el círculo dice lo siguiente: Señal, rutina y recompensa.

Además, para que un hábito se establezca debe cumplir los siguientes requisitos:

  • Que se repita en un tiempo determinado
  • Que se desarrolle en un mismo escenario
  • Que llegue a la cifra mágica de 66 días para que sea automático

Vamos a hacerlo más fácil con un ejemplo:

Supongamos que quiero crear el hábito de correr todas las mañanas durante 30 minutos.

  • Señal: Nada más levantarme de la cama lo primero que veo son mis deportivas preparadas
  • Rutina: Una vez me he vestido voy hacia el parque cerca de mi casa en donde corro durante 30 minutos
  • Recompensa: Me tomo un baño relajante de 15 minutos

¡Bingo!

Hemos seguido el proceso exacto para crear un nuevo hábito saludable, pero nos queda algo más…

Los requisitos indispensables:

  1. Me comprometeré a llevar a cabo esta acción todos los días a la misma hora, si me levanto a las 7h y empiezo a correr a las 7:20h, entonces deberá ser siempre a esa hora.
  2. Me comprometeré a correr en el mismo escenario y contexto, para que se cree una rutina
  3. Me comprometeré a mantenerlo mínimo 66 días para que se creen las conexiones neuronales necesarias para diseñarte a voluntad

Los 10 hábitos saludables

1. Ducha de agua fría durante 1 minuto:

Puedo imaginarme tu cara de desagrado diciendo…

¿¡Cómo?! ¿Estás de guasa?

Pues no, este hábito lo llevo haciendo desde hace más de 3 meses y me ha cambiado la vida por completo.

Sé que puede sonarte absurdo y solo de pensar que el agua fría pueda recorrer tu cuerpo te da repelús. Créeme a mí también me daba mucha grima, pero ahora no hay día en que no me pase por debajo del agua helada.

Porque a todo esto no sé si lo sabes, pero actualmente estoy viviendo en Polonia y me he estado duchando con agua congelada durante días que hacía -23º.

Hay numerosos estudios científicos que afirman que la ducha de agua fría mejora el estado de ánimo y actúa como antidepresivo, además de aliviar los síntomas de fátiga.

No sé tú pero simplemente con eso ya me parece suficientemente interesante para marcarlo como hábito.

Si tuviese que decirte qué ha sido lo que ha afecta más positivamente en estos últimos meses sin duda te diría que las duchas de agua fría.

Cuando acabas es una sensación de alivio indescriptible, de bienestar y buen rollismo difícilmente alcanzables.

Al parecer esto es debido a que el impacto de agua fría es percibido como impactante para el cuerpo y liberemos noradrenalina, acto seguido para aliviar esto el cuerpo lo que hace es liberar cantidades espectaculares de endorfinas que son las responsables del bienestar en nuestro cuerpo.

Es difícil describirte lo bien que te sientes, simplemente pruébalo y no te pongas excusas.

Empieza poco a poco, márcate un minuto como objetivo y estate 2 segundos bajo el chorro de agua y descansa 5 segundos y vuelve. Así hasta que seas capaz de estar un minuto de manera continuada.

Acuérdate del día en que estás leyendo esto porque sé que me lo agradecerás en el futuro.

2. Tres minutos de agradecimiento

Si no tienes 3 minutos de tu vida para agradecer, directamente no tienes vida.

Este es un hábito fantástico que va como anillo al dedo tras tu ducha de agua fría, sale de manera natural al sentirte tan bien.

Hay muchísimos libros que hablan sobre el poder de la gratitud, en los últimos años han salido estudios en donde se demuestra la efectividad de esta práctica.

Concretamente si estás más interesado sobre el tema puedes echar un vistazo a El pequeño libro de la gratitud de Robert Emmons.

Al parecer este autor ha llevado a cabo experimentos medibles en donde se comprobó que al tener un diario de agradecimientos los participantes pasadas unas semanas aumentaban su nivel de felicidad y optimismo de una manera significativa.

No era tan importante el hecho de escribir un diario en sí, sino la práctica de enfocar a tu mente hacia pensamientos de agradecimiento.

En mi caso, simplemente me siento en mi silla me pongo cerca de la ventana, cierro mis ojos y agradezco.

¿Qué agradecer?

  • Las buenas experiencias.
  • La gente que te quiere.
  • El sol que te da calor esta mañana.
  • La discusión que tuviste ayer y lo mucho que aprendiste sobre ti.
  • Lo afortunado que eres por tener techo.

3. La tarea principal del día antes de mirar el email

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Esto es típico de casi todos los emprendedores, vivimos plénamente conectados teniendo ese comportamiento dopaminoso y adictivo esperando algo nuevo y excitante en nuestra bandeja de entrada.

  • ¿Un nuevo cliente?
  • ¿Una colaboración interesante?
  • ¿Una entrevista?
  • ¿Un correo de un seguidor agradecido?

Esto también lo puedes trasladar a las redes sociales, cuando estás pendiente de todas las nuevas notificaciones que te manda Facebook.

Leí hace no mucho un experimento que llevaron a cabo con ratas para entender por qué es tan adictivo estar mirando tu móvil constantemente o tu bandeja de entrada cada dos por tres.

El experimento consistía en conectar una rata a unos electrodos para saber su respuesta cerebral y ver qué es lo que ocurría.

Simplemente hicieron dos cosas:

  • A la primera rata le daban un poco de comida, si mal no recuerdo, cada hora. Al principio para la rata era excitante pero al ver que no había ningún efecto sorpresa su cerebro se acostumbró y terminó por aburrirse.
  • Por otra parte, a la segunda rata le daban comida de manera espontánea e inesperada, curiosamente esta rata desarrollaba dopamina, que a su vez está ligado a un sistema de recompensa para el cuerpo y siempre estaba excitada.

¿Y adivina qué?

Sí, descubrieron que tenía un comportamiento adictivo y que como nunca sabía cuándo le iban a dar la comida, la rata iba a comprobar cada dos por tres si ya había algo.

Consiguiendo, literalmente, que fuese controlada y poseída por un comportamiento adictivo que le impulsaba a saciar su dosis de “curiosidad”.

¿Te suena esto?

Sí, no somos tan diferentes de esa rata.

La diferencia es que la rata no es consciente de esto y tú ahora sí, aparte de convertirte en un adicto, activar este comportamiento es agotador para el cerebro y te hace actuar en contra de tu voluntad como una adicción.

Este es uno de los hábitos saludables que he de confesarte que más me costó, pero vale la pena totalmente.

Rara vez un email es tan importante que no puede esperar unas cuantas horas más en ser contestado.

Te he comentado esto porque tal y como dice Cal Newport en su libro Deep Work estamos ocupados con estupideces que al finalizar el día nos han quitado la energía y nos da la sensación de que no hemos adelantado nada.

Por otra parte, otra reflexión que me encanta es la de Gary Keller en su libro Lo único dónde me abrió los ojos y me di cuenta de que tú puedes tener una lista con cien mil cosas.

Pero chicos… hay que ser prácticos. Si hubiese que elegir una sola cosa que debería ser hecha el día de hoy y te trajese resultados reales en tu negocio, ¿Cuál sería?

Pues esa tarea es la que has de terminar antes de mirar cualquier email o notificación en Facebook.

Esa será la cosa a la que puedas agarrarte cuando acabe el día y decir:

“Ha sido un día liadísimo pero estoy contento porque ESO lo terminé”

Reconozco que no es nada fácil, pero en lo personal ha aumentado mi productividad y priorizo lo importante.

Olvídate de métodos mágicos de productividad y pásate al bando de “la única cosa”.

4. Escribir con CreaWriter

Si tienes un blog como es mi caso y has de escribir a menudo, o simplemente quieres plasmas ideas en un procesador de texto, seguramente te distraerás con facilidad.

Posiblemente tengas un millón de cosas estimulantes tanto en tu navegador, escritorio como en tu barra de tareas.

Sé lo que es eso.

Lo vivo cada día. ¿Sabías que el ser humano actual recibe más estímulos en una semana que nuestros antepasados en toda una vida?

Da que pensar y después nos extraña que haya síntomas de estrés y ansiedad de manera normalizada.

Sé listo, quítale estímulo a tu vida. Tu cerebro te lo agradecerá.

Te aconsejo CreaWriter como tu procesador de texto habitual, te permite eliminar distracciones, poner toda la pantalla en blanco y simplemente… ¡escribir!

Ahora mismo lo estoy utilizando y puedo asegurarte que ha sido un antes y un después para no distraerme y terminar las cosas definitivamente.

5. Treinta segundos de burpees, flexiones o sentadillas con salto

Esto quizá te suene gracioso, pero la verdad es que pasamos muchas horas sentados y estamos hechos para movernos.

Te voy a sugerir algo loco, si tu espacio y lugar te lo permite, vas a intentar trabajar en bloques de 90 minutos.

Una vez haya pasado ese tiempo te vas a poner de pie y te vas a hacer unos burpees, unas flexiones o sentadillas con salto, tu eliges.

Lo vas a hacer lo más rápido posible para que en la menor cantidad de tiempo haya una demanda grande de oxígeno, esto va a oxigenar tu cerebro y tu cuerpo.

La sensación que tendrás es de cansancio, pero a los pocos minutos de recuperarte te vas a sentir especialmente bien y más optimista. Lo mejor es que no arrastrarás el agotamiento de una sesión de ejercicio intenso de 1 hora.

Por lo tanto, casi sin quererlo, habrás tomado un revitalizador que actúa a los pocos minutos, es gratuito y te pone en forma.

Te habrás tomado una pastilla que alterará la química de tu cuerpo y la manera en que te sientes.

¿No me crees?

Pruebalo, sé tu propio maestro.

Te aseguro que cada vez que tengas que descansar tras 90 minutos de intenso trabajo y lleves a cabo esos simple 30 segundos de ejercicio intenso, vas a notar un subidón de optimismo.

He comprobado por mí mismo que cuando he trabajado con malestar porque he tenido algunos pensamientos tóxicos, simplemente aplicando estos 30 segundos de energía en movimiento han cambiado totalmente la percepción que tenía del mismo pensamiento.

6. Tomar una siesta de 15 minutos

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¡Llámame vago!

Pero este es uno de los hábitos saludables de los que estoy más orgulloso, más que nada porque nos llaman el país de la siesta y se ha demostrado en estudios que la siesta le da ese “descanso” a tu cerebro que necesita para estar brillante durante las siguientes horas.

Personalmente cuando tomo una siesta de entre 15-20 minutos lo noto muchísimo, hay veces que estoy sin fuerza de voluntad o malhumorado y la siesta es un factor determinante para recargar depósitos.

El truco está en no excederse más de 20 minutos, los estudios han observado que tomar una siesta de entre 30 min y 1 hora lo que hacen es dejarte grogui, por lo tanto se va el efecto de “recuperación”.

Normalmente la tomo cuando he terminado de comer, de manera que prácticamente el cuerpo me lo pide y me va como anillo al dedo, así me permite seguir mi trabajo y acabarlo eficientemente.

En serio, va a ser un punto de inflexión importante para tu fuerza de voluntad, notarás la diferencia seguro, pero no me creas pruébalo por tu propia cuenta.

7. Meditar 12 minutos al acabar todo el trabajo

Habrás escuchado miles de veces los beneficios de la meditación, pero pocos son los que lo incorporan como hábito.

Utilizo la meditación con doble intención:

  • Para calmar la mente de los pensamientos constantes.
  • Para desarrollar el foco de atención y el control consciente.

Venga, que estamos entre amigos, dime la verdad…

¿No te ha pasado más de una vez que cuando acabas todas tus actividades tu cabeza sigue trabajando sin parar?

Si eres emprendedor sabrás de lo que te estoy hablando, siempre tenemos al cerebro trabajando, surgen nuevas ideas y en parte somos adictos a nuestro propio trabajo (y más si nos gusta).

Tienes que saber desconectar, traer la calma a tu cerebro y sistema nervioso.

Además inconscientemente estarás ejercitando la atención, ya que la meditación aunque como efecto secundario pueda relajar, su principal función es la de desarrollar la concentración.

Esto te servirá a corto plazo para varias cosas:

  • Reducir el número de pensamientos y por lo tanto de estrés innecesario.
  • Tener mayor autocontrol sobre lo que piensas, lo que afectará directamente a la manera en que te sientes.

En mi caso lo utilizo como un punto de inflexión, un corte con el que doy por finalizada mi “jornada laboral”, a pesar de que no la tenga porque trabajo cuando quiero.

Existen numerosos estudios que confirman que la meditación tiene la capacidad de reconfigurar el cerebro y a afectar a áreas tan importantes como: El autocontrol emocional, la ansiedad y el estrés.

Yo mismo me he encontrado a veces con mucha ansiedad porque “quería tener todas las cosas terminadas y hacerlo todo”, me notaba mentalmente muy acelerado e incluso con intensos latidos de corazón.

Ha sido hacer meditación cuando me ha pasado eso y si bien es verdad que me costaba mucho al inicio porque estás acelerado, si decides hacerlo y le pones algo de voluntad una vez pasados unos minutos te sientes muy relajado.

Bueno, ¿reconfiguramos tu cerebro o no?

8. Ejercicio moderado/intenso no más de 1 hora

Esta es una recomendación personal en base a la observación conmigo mismo, sin embargo no hace falta que te diga ni mencione la cantidad de estudios que afirman la magia del ejercicio en sí.

Te recomiendo no superar 1 hora para no desarrollar en exceso cortisol que es la hormona del estrés, en ese caso estaríamos consiguiendo el efecto contrario porque lo que queremos generar son endorfinas.

Como es sugiero un ejercicio moderado/intenso.

Sí, de los que te cuestan, de los que has de respirar varias veces, aquellos que para mantener el ritmo has de poner algo de “fuerza de voluntad”. En mi experiencia la sensación post-entreno es acojonante.

Me siento liviano, relajado y en autocontrol, pero sobretodo más feliz. No voy a ser yo quien te diga qué tipo de ejercicio tienes que hacer eso lo dejo a tu elección.

La clave aquí está en la intensidad.

A parte de ponerte en forma y mejorar todos los parámetros de salud de tu cuerpo (siempre y cuando no te pases y te lesiones), existen estudios que además confirman que aumenta la memoria y aprendizaje.

Por lo que puede ser una buena idea hacerlo antes de aprender algo o simplemente si sabes que vas a tener un evento en donde necesitas estar pletórico mentalmente.

9. Bloque de horas sagradas

Si una cosa tengo clara es que cuando acaba el día para ser realmente feliz (al menos en mi caso), he de tener la sensación de que he hecho cosas que me gustan más allá de mi profesión.

No me malinterpretes, mi profesión me fascina.

Pero también me encanta pasar tiempo con mis amigos teniendo una charla distendida en el centro de la ciudad. Leer algún libro súper interesante que me tiene enganchado.

Ver algún documental que la temática me llama muchísimo la atención. Poner algún concierto de algún grupo que admiro o simplemente irme a pasear con mi novia para estar más tiempo juntos.

¿Me pillas?

Has de tener tus bloques de horas sagradas, sino te quemarás y sentirás que siempre estás con obligaciones, que no tienes tiempo para dejarte y “abandonarte” un poco.

Cuando eres una persona que está organizada y tiene sus obligaciones has de darte el derecho a “abandonarte”, de decir…

¿Sabes qué?

Ahora voy a hacer lo que me da la gana.

En mi caso intento organizarme el día lo mejor posible para que tenga entre 4 o 5 horas de tiempo sagrado.

Mis intocables.

Puedo imaginarme como emprendedor que eres que estás todo el día con tu blog y si no te pones topes, no pararías nunca.

Desconfía de esos que te dicen que no deberías parar nunca, todo en esta vida necesita sus reposos.

Es una ley natural.

Mira a tu alrededor, todo ha sido creado bajo la ley de la acción y los descansos.

Créeme es algo que necesitas.

10. Dormir siempre a la misma hora

Este es un punto clave para acabar el día y dormir entre 7 u 8 horas cada noche, crear un hábito de esto.

Tengo un articulazo sobre cómo dormir como un oso y levantarte para comerte el mundo que te recomiendo también echarle una ojeada.

Márcate una hora en la que te comprometas irte a la cama todos los días. Hay autores como Shawn Stevenson de Sleep Smarter que recomienda ir a la cama alrededor de las 10 de la noche.

Al parecer es el momento idóneo porque después se produce una liberación de cortisol (hormona del estrés) y lo que hace es mantenerte más despierto.

Sinceramente, yo no lo hago, yo me voy a las 11:30h a dormir y lo que he hecho es crear un hábito de eso y no he notado en ningún momento que me cueste dormirme.

Lo que sí te aconsejo es que las dos horas antes de ir a la cama no pongas nervioso a tu cerebro.

Esto quiere decir:

  • Que te leas una novela
  • Que veas una serie
  • Que veas algún programa que no te haga pensar mucho
  • Me refiero a contenido fácil

De esta manera te aseguras que vas relajado y mentalmente “cansado” a la cama.

Fuente: http://www.abcoach.es/habitos-saludables-vida-profesional/

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